Por: Maricela Ríos-Faust, Directora General
A medida que se acerca el final del Mes de Concienciación sobre la Salud Mental, reflexiono sobre el camino hacia la seguridad emocional y psicológica de los supervivientes y sus familias. La violencia en las relaciones deja profundas cicatrices emocionales que pueden perdurar mucho después de que haya pasado el peligro inmediato, afectando a la salud mental y a la vida cotidiana.
El aislamiento es una táctica común utilizada por los agresores, que puede hacer que las supervivientes se sientan solas y sin apoyo. A pesar de la seguridad física, muchas luchan contra la depresión, sintiendo una tristeza y una desesperanza generalizadas que pueden dificultarles ver el camino a seguir. Estos son signos del profundo impacto del trauma y reconocerlos es el primer paso hacia la curación.
Como consecuencia de los malos tratos, muchos supervivientes se enfrentan a un trastorno de estrés postraumático (TEPT) que puede traerles recuerdos de los malos tratos sufridos. La mayor vigilancia que antes era una respuesta natural a la imprevisibilidad de la relación abusiva también puede hacer que los supervivientes se sientan al límite y en un estado constante de preocupación, lo que les lleva al agotamiento y a sentirse abrumados.
Como comunidad, podemos trabajar juntos para comprender el profundo impacto que la violencia doméstica tiene en la salud mental de una superviviente y de sus hijos. Comprender esta conexión puede ayudarnos a fomentar una comunidad solidaria y empática, en la que las supervivientes puedan encontrar la atención y la comprensión que merecen.
El camino hacia la curación es único para cada persona. Juntos podemos promover una cultura de empatía y curación que ayude a los supervivientes a volver a conectar con amigos y familiares. Al ofrecer empatía, comprensión y compasión, estas relaciones pueden proporcionar el apoyo y los recursos necesarios que son tan cruciales durante este tiempo.
Juntos podemos ofrecer esperanza y asegurarnos de que los supervivientes sepan que no están solos. Si usted o alguien que conoce está sufriendo violencia de pareja, llame a nuestra línea de atención telefónica al (877) 854-3594 o visite nuestro sitio web en www.humanoptions.org.



